-Yo soy el Matador.
-Yo soy el toro.
-Vengo a matarte.
-Inténtalo, si puedes.
-Me luciré contigo.
-Inténtalo, si puedes.
-Has sido noble en toda la corrida.
-Has toreado bien hasta ahora. Veremos…
-Serás mi gloria de esta tarde. Vamos.
-He dicho que "veremos".
- Oye el silencio de la plaza. Espera.
- Un silencio de muerte.
- Un silencio de muerte.
-Morirás entre palmas y pañuelos.
-¿Sabes tú, matador, si eso me gusta?
-¿Sabes tú, matador, si eso me gusta?
-El toro muere peleando. Cuádrate .
-Y el matador, a veces.
-¿Cómo dices?
-Que el matador, a veces, también muere.
-Silencio. ¡Vamos, toro! No me hables.
-El condenado a muerte puede hacerlo.
-La plaza se impacienta.-Extiende el trapo.
-¡Eh, toro!¿Qué te pasa?¿No me embistes?
-Con una condición: quiero música. Pídela.
-Ya comenzó. ¿No escuchas?¡Pronto!¡Arráncate !
-¿Qué es eso? No conozco.
-Un pasodoble. El mío.
-Tú eres mi matador.¿Cómo te llamas?
-Antonio Lucas, "El Talabartero" .
-Mi matador. Mi nombre es "Poca-pena".
-Ya lo sé. Pero ¡vamos! ¡Aquí toro!
-Pienso una cosa, ¿sabes?
-Dila pronto. Ya el público protesta.
-Si te enfadas, me callo. No la digo.
- El público no aguarda. Grita, ruge.
- El público no aguarda. Grita, ruge.
-El público que sabe. Si grita, no me muevo.
-Serás el deshonor de la corrida.
-No me importa. Me llamo "Poca-pena".
-Te echarán al corral por manso .Ya eres bruto.
-¿Manso yo?¿"Poca-pena"? Bien me has visto.
-¡Hijo de mala madre!¡Toma!¡Embiste!
-¿Una patada a mí? Verás ahora.
-¡Toro cobarde!¡Toro traicionero!
-Vas volando hasta el último tendido.Ya no tienes muleta.Ya no tienes espada.Ya te tengo a mis pies, doblado de rodillas.¡Eh, matador, embiste! Eres el toro.Hazlo alegre y con arte,como animal de casta y de los bravos.¡Un nuevo pasodoble, Presidente!Baja el testuz , no embistas a las nubes.Pásame tus agujas a la alturadel corazón. Quiero ceñirme tanto,que toro y matador parezcan uno.
-¡Un momento, un momento, "Poca-pena"!
-No hay momento. Perfílate.Vas a morirte de mi misma muerte.Vas a sentir tu espada hasta la empuñadura.Vas a morder la arena sin puntilla.No es lo mismo ser toro que torero.¡Qué gran faena!¡Olé, grita la plaza!Vuelta al ruedo. ¡El delirio!¡Las orejas,las medias rosa, el corbatín granate,y las luces del traje, como premio!Cascabeles de plata y banderines,Las mulillas te arrastran en redondo.Tu desnudo de sangre va escribiendouna rúbrica roja por la arena.¡Más música, más música, más música!¡Era el mejor torero que he matado!
Rafael Alberti




El triunfo de Rivera llegó merced a dos actuaciones de muy escaso argumento torero en las que el torero madrileño se mostró efectista por momentos y firnmó pasajes que llegaron al tendido en el último tramo de faena. Dos estocadas al primer intento le valieron el favor de un público que casi llenó el coso de El Plantío acudiendo a la llamada del cartel mediático del ciclo.
Completaba el cartel Manuel Díaz 'El Cordobés', que repetía en la feria después de salir a hombros el pasado lunes, y que en esta ocasión se quedó en una oreja que paseó del primero donde salió El Cordobés bullidor y alegre intercalando desplantes, gestos, muecas al tendido y saltos de la rana. Con el cuarto buscó la ligazón en las primeras series pero pronto volvió al repertorio clásico sin que el presidente accediera a conceder trofeo pese a la petición de oreja. 

Cogida que tuvo Cayetano Rivera en la Maestranza 






